No creo que la ciencia lo sepa: Trump sobre cambio climático



El presidente de EU visita California, luego de semanas de silencio respecto a los incendios que han matado a decenas de personas; culpa a manejo forestal deficiente

Luego de semanas de guardar un silencio casi absoluto respecto a los incendios que han arrasado California, Oregon y Washington, en la costa oeste de Estados Unidos, los cuales han destruido barrios enteros y cobrado la vida de decenas de personas, el presidente Donald Trump visitó Sacramento para ser testigo de los daños.

Ahí, el magnate se enfrentó cara a cara un problema cuya existencia ha negado incluso desde antes de ocupar la Casa Blanca, sobre el cual ha lanzado burlas y ha visto conspiraciones internacionales: el cambio climático. Y fiel a su costumbre, de inmediato culpó al manejo forestal de los estados de los incendios sin precedentes y no al aumento de la temperatura global, que convirtió a este verano en uno de los más secos en la historia de Estados Unidos y en agosto provocó una temperatura récord para el Death Valley, con 54.4 grados centígrados.

“Cuando los árboles se caen después de un corto período de tiempo se vuelven muy secos, realmente como un fósforo (…) Cuando tienes hojas secas en el suelo, es combustible para los incendios”, dijo a periodistas después de desembarcar del Air Force One en el aeropuerto McClellan de Sacramento, entre nubes de humo.

Más tarde, durante una rueda de prensa, el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, coincidió en que debe mejorar el manejo forestal, pero recordó que 57 por ciento de las tierras están bajo administración federal; asimismo, hizo referencia al cambio climático.

“Algo está sucediendo con las tuberías del mundo. Venimos desde una perspectiva humilde en la que observamos que la ciencia y la evidencia es evidente por sí misma de que el cambio climático es real y eso lo está agravando”, dijo.

En el mismo sentido se expresó Wade Crowfoot, secretario de la Agencia de Recursos Naturales de California, quien advirtió que “si ignoramos esa ciencia y ponemos la cabeza en la arena y pensamos que se trata de la gestión de la vegetación no vamos a tener éxito juntos protegiendo a los californianos”.

En respuesta, Trump aseguró que “Empezará a ponerse más fresco, ya lo verás”. Crowfoot reviró y dijo: “Ojalá la ciencia estuviera de acuerdo contigo”. A esto, Trump respondió: “No creo que la ciencia lo sepa realmente”.

Esta postura de Trump se suma a una larga lista de ocasiones en las que el magnate ha negado la existencia del cambio climático o ha promovido políticas que lo agravan, las cuales se remontan incluso a años antes de que ocupara la Casa Blanca, cuando en 2012 consideraba que se trataba de una estafa creada por China para afectar la producción industrial de Estados Unidos.

Unos años después, cuando competía por la presidencia, matizó su opinión y dejó de asegurar que el cambio climático fuera un invento, pero descartó que pudiera estar relacionado con la actividad humana y consideró que la temperatura del planeta llegaría en algún momento a un punto máximo y después comenzaría a bajar (algo muy similar a la opinión expresada este año respecto al coronavirus, del cual cree que simplemente desaparecerá).

Además, desde que inició su administración ha aprovechado todas las temporadas de climas fríos para cuestionar la existencia de la crisis climática, retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París, omitió referencias al aumento de la temperatura planetaria en los sitios web oficiales y dio marcha atrás a las políticas adoptadas en ese sentido durante la administración de Barack Obama. Apenas hace un mes aprobó un proyecto para la extracción de gas de una reserva natural en Alaska.

La opinión de Trump de que el manejo forestal es la solución a los incendios provocó reacciones entre la comunidad científica, que acusó al presidente de buscar un chivo expiatorio y de lanzar opiniones sin fundamento.

“Rastrillar las hojas y el suelo de los bosques es una tontería; eso no tiene ningún sentido. Estamos viendo lo que se predijo, que es un clima más extremo”, dijo Ralph Propper, presidente del Consejo Ambiental de Sacramento, citado por The New York Times.

Mientras que Jennifer Balch, científica de incendios de la Universidad de Colorado, dijo a The Associated Press que es “exasperante” el desvío de culpa de Trump a los administradores forestales.

“A menudo es difícil saber a que se refiere Trump. Si por manejo forestal se refiere a la tala rasa, esa es la solución absolutamente equivocada para este problema. No hay forma de que vayamos a salir de este problema de incendios”, aseveró.

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